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DISCIPLINA: LA CLAVE PARA EDUCAR A NIÑOS RESPONSABLES E INDEPENDIENTES

Niños con valores bien plantados, hijos sensatos y autosuficientes es una tarea que inicia desde el primer día de nacido de tu hijo. Lograrlo amerita aprender a aplicar técnicas de disciplina a tiempo.

Educar a un niño no es tarea fácil, y tú como mamá lo sabes bien. Se considera poner en práctica muchísimas virtudes, entre ellas cariño, respeto, paciencia y tolerancia. Pero lo más complicado es, sin duda, encontrar el punto exacto que permita criar niños amables, respetuosos, autosuficientes y responsables. ¿Cómo cuidar de ellos sin malcriarlos y, al mismo tiempo, fomentar su independencia en esta etapa?

La disciplina: el elemento clave

“Lo elemental para educar a nuestros hijos con disciplina es establecer límites claros”, expresa el psicopedagogo y terapeuta norteamericano Robert MacKenzie en uno de sus libros.

Los niños nacen con ciertos patrones de comportamiento a los que llamamos instintos, que son compulsivos e inevitables. Sin embargo, cada sociedad tiene su propia concepción de lo que es normal y ético, y los niños deben ajustarse a este ideal. Esto es lo que conocemos como disciplina.

La disciplina puede tener varios fines: en entornos agresivos, como una familia conflictiva, puede ir dirigida hacia actitudes destructivas. Por el contrario, en una familia pacifista, los padres buscarán canalizar la energía del niño de manera creativa o artística.

Disciplina positiva: educar con amor

Es probable que si fuiste educada de manera autoritaria por tus padres, ahora reproduzcas este modelo con tus hijos. En la educación autoritaria prima la obediencia: los padres buscan educar a sus hijos mediante el sometimiento, usando el castigo y el miedo como herramientas principales.

Los padres autoritarios suelen buscar que sus hijos los idealicen. Creen firmemente que “la letra con sangre entra”. Ellos son distantes con sus hijos y su técnica se basa en el castigo ejemplar.

Sin embargo, los resultados no son nada alentadores. Aunque puede que los niños asuman la actitud que los padres desean, ellos crecen como niños sumisos, con dificultad para expresarse, llenos de miedo y frustración, incapaces de tomar sus propias decisiones y dependientes por completo de sus padres.

Pero existe otra cara de la moneda: una “disciplina democrática” que tiene como objetivo criar niños libres, creativos, espontáneos, independientes, críticos, amorosos y pacíficos.

En lugar de la violencia, esta disciplina se basa en el amor y las explicaciones racionales. En vez de imponer la responsabilidad a través del castigo, busca que los hijos sean cada vez más dueños de sus decisiones y autónomos.

Un aspecto clave en esta disciplina positiva es entender la diferencia entre razón y castigo. De acuerdo con el psicoanalista de niños y adolescentes Guillermo Carvajal, el castigo es un método de enseñanza que debe ser dejado atrás.

En lugar de reprimir a tus hijos con castigos ilógicos, te sugerimos que desde pequeños les enseñes a asumir sus propias responsabilidades y entender cuáles son los beneficios de ello. Por ejemplo, ayúdalo a ser responsable con sus obligaciones escolares y que reflexione acerca del mérito que obtiene de sus maestros y familiares por cumplir con sus deberes como estudiante.

La disciplina positiva promueve el diálogo con los niños para que ellos comprendan qué hicieron mal y tú entiendas sus motivaciones. Esto les permite aprender de sus errores y elegir el camino que consideren correcto en otra oportunidad. Lo ideal es que primen siempre la libertad y el buen juicio.

Disciplina y autonomía

Algunas madres cuidan a sus hijos en exceso por temor a que algo terrible les ocurra. Pero estos cuidados extremos limitan su crecimiento e inhibe su capacidad de socialización. Recuerda que una crianza sobreprotectora suele generar niños inseguros, que se sienten incapaces y dependientes, sin iniciativa ni espontaneidad.

La clave para generar autonomía y responsabilidad está en la disciplina aplicada con amor y respeto, sin excesos ni violencia. Una educación que acepte las equivocaciones, prefiera las explicaciones a los castigos, aclare dudas y enseñe a entender las razones de todas las cosas.

Educa a tus hijos de la forma correcta y formarás niños más seguros e independientes para la nueva generación. Además, protégelos y haz de su sistema inmune un lugar más seguro con la ayuda de los nutrientes del Alimento Lácteo KLIM® 1+ FORTIPROTECT® que refuerza sus defensas.

Palabras clave:
Desarrollo, crecimiento, disciplina, castigo, niños, comunicación, autonomía, deberes, hijos, tareas, responsabilidad, educación, valores.

Fuente:

Guillermo Carvajal. Médico, psiquiatra, psicoanalista de niños y adolescentes. Ex presidente de Federación Psicoanalítica de América Latina (FEPAL) y director general de Fundación Instituto Colombiano de Psicoterapia Integral (FICPI). Asimismo, es investigador en niñez, adolescencia y educación.

Tarjeta profesional: Reg. Med 307

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