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Buenas prácticas para garantizarle a tu hijo un desarrollo óseo adecuado

Hasta los 25 años los huesos se desarrollan y crecen porque son un tejido vivo, y para que crezcan de manera óptima necesitan ejercitarse y complementarse con una buena alimentación en la que juega un papel muy importante el calcio aportado por complementos alimenticios de alto nivel, que estos sean suministrados desde los primeros años de edad, tal como sucede con los alimentos lácteos de KLIM ®.

Para comenzar, es importante inculcar en tu hijo Buenos Hábitos. Si haces que tus hijos aprendan buenos hábitos en el consumo de alimentos y buenas prácticas de manera regular con el ejercicio físico, es muy seguro que crecerán más sanos y fuertes.

 

1. Hacer ejercicio físico.

El movimiento fortalece los huesos, desarrolla los músculos, activa la circulación sanguínea y evita el sobrepeso. Los deportes más adecuados para niños pequeños son jugar al aire libre y nadar, y para los niños mayores los deportes de equipo (fútbol, balonmano baloncesto) y el patinaje, el esquí y el tenis. 

 

2. Tomar leche y sus derivados, tal como la leche entera en polvo KLIM ®

• El calcio da resistencia y dureza a los huesos. La fuente más importante de este mineral son los productos lácteos; pero también contienen alguna cantidad de este mineral el huevo, la carne, el pescado y las legumbres.

• Los niños necesitan de 800 a 1200 mg de calcio al día, que lo aportan dos o tres raciones de lácteos. Una ración de lácteos equivale a un vaso de leche, dos yogures o una porción de queso.

3. Comer alimentos ricos en vitamina D

• La vitamina D es imprescindible para que el calcio se fije en los huesos. Los niños necesitan de 200 a 400 UI a diario, que consiguen con una dieta variada.

• Los alimentos más ricos en esta vitamina son la yema de huevo, la leche, la mantequilla y el pescado. El sol ayuda al organismo a sintetizarla, por eso es tan importante que jueguen o paseen al aire con una frecuencia importante.

Por otro lado, es de suma importancia que estés atenta a las señales de alarma; si notas que tu hijo tiene alguno de estos problemas, debes consultar al pediatra:

• Cojera.

• Dolor persistente en un punto (siempre el mismo) del hueso.

• Calambres, cansancio, alteración del sueño y pérdida del apetito, porque pueden indicar que el niño hace demasiado deporte.

¿Qué es malo?

• No hacer ejercicio, estar sentado en el tiempo libre.

• Hacer deporte en exceso, entrenar para competir o practicar una disciplina inadecuada para la edad del niño, puedes consultar con tu pediatra qué deporte es adecuado según su edad y contextura física, por su puesta buscando que sea algo que le apasione a él.

 

• Llevar mochilas sobrecargadas.

 

• Consumir suplementos de vitamina D o de calcio sin consejo médico.

 

• Tomar demasiados lácteos enriquecidos en calcio

 

Recuerda adicionalmente que la alimentación es clave para su salud ósea, con KLIM ® tendrás un excelente complemento para su sano crecimiento físico y mental. 

 

Fuente:


De Santiago, Florencio, pediatra.. 2013. Niños con huesos fuertes. SerPadres.es.  (14 de enero de 2014) Conoce más aquí.
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