Blancanieves y los siete enanitos
Cuentos infantiles

Blancanieves y los siete enanitos

Blancanieves y los siete enanitos Era un día frío de invierno, y la nieve caía del cielo.

Había una vez, en un hermoso reino lleno de color y alegría, una princesa llamada Blancanieves. Ella era conocida por su piel tan blanca como la nieve, su cabello negro como el ébano y sus labios rojos como las rosas. Pero más allá de su apariencia, Blancanieves tenía un corazón puro y bondadoso.

Ella vivía felizmente en un castillo con su amado padre, el rey. Juntos, disfrutaban de largos paseos por los jardines, contaban historias y reían a carcajadas. Sin embargo, el Rey volvió a casarse. La nueva Reina era muy bella, pero orgullosa y altanera, y no podía soportar que alguien fuera más hermosa que ella.

Reina Malvada de Blancanieves en el bosque encantado

Tenía un espejo mágico, y cada vez que se miraba en él, le preguntaba:

“Espejito, espejito, quiero que me digas una cosa:
¿quién es la persona más hermosa de este reino?”.

Y el espejo le contestaba:

“Señora Reina, eres la más hermosa en todo el reino”.

La Reina quedaba satisfecha, pues sabía que el espejo decía siempre la verdad. Blancanieves fue creciendo y se hacía cada vez más hermosa. Cuando cumplió los siete años, era tan hermosa como la luz del día, y empezó a ser más bella que la Reina.

La Reina al preguntar un día al espejo:

“Espejito en la pared, dime una cosa:
¿quién es la más hermosa de este reino?”.

El espejo respondió:

“Señora Reina, tú eres como una estrella,
pero Blancanieves es mil veces más bella”.
 

La Reina Malvada era una mujer muy vanidosa y egoísta. Llena de envidia, la madrastra Malvada comenzó a planear algo para deshacerse de Blancanieves.

Reina Malvada de Blancanieves preguntándole al espejo mágico

Un día, la Reina llamó a un cazador y le pidió que llevara a Blancanieves al bosque y la dejara allí, perdida. Pero el cazador, al ver la dulzura y bondad en los ojos de la princesa, no pudo hacerle daño. En cambio, le advirtió sobre los planes de la Reina Malvada y la dejó escapar.

Blancanieves corrió y corrió hasta que llegó a un hermoso bosque. Pero estaba muy cansada y, sin darse cuenta, se adentró en una parte profunda donde nunca había estado. Allí encontró una pequeña casita, tan diminuta y encantadora que parecía sacada de un cuento de hadas.

Blancanieves entrando por primera vez a la casa de los enanitos

Blancanieves conoce a los enanitos

Cuando Blancanieves abrió la puerta de la casita, se encontró con siete camitas y siete sillas pequeñitas. "¡Qué lindos muebles!", exclamó Blancanieves. 

Los enanitos eran seres pequeños, pero con corazones enormes. Eran amigos inseparables y vivían en armonía en esa casita. Sus nombres eran Alegre, Tímido, Sabio, Travieso, Gruñón, Dormilón y Estornudo. Cada uno tenía una personalidad única y todos eran muy amables.

Cuando ya era de noche, los enanitos encendieron sus siete lamparillas y, al iluminarse la habitación, vieron que alguien había entrado, pues las cosas no estaban en el orden en que ellos las habían dejado al marcharse.

“Dijo el primero:
¿Quién se sentó en mi sillita?
El segundo:
¿Quién ha comido de mi platito?
El tercero:
¿Quién ha cortado un poco de mi pan?
El cuarto:
¿Quién ha comido de mi verdurita?
El quinto:
¿Quién ha pinchado con mi tenedorcito?
El sexto:
¿Quién ha cortado con mi cuchillito?
Y el séptimo:
¿Quién ha bebido de mi vasito?”

Cuando los enanitos buscaron y vieron a Blancanieves, se sorprendieron mucho. Pero en lugar de asustarse, se alegraron de tener una nueva amiga. La princesa les contó sobre su madrastra malvada y cómo había escapado de su plan para hacerle daño. Los enanitos sintieron compasión y decidieron ayudarla.

Desde ese día, ella vivió feliz en la casita con los siete enanitos. Cada mañana, sus pequeños amigos salían a trabajar en las minas para encontrar piedras preciosas y mantener a Blancanieves feliz y segura en su hogar. Mientras tanto, la princesa se encargaba de mantener la casita limpia y ordenada.

Blancanieves con los enanitos

Un día, mientras los enanitos trabajaban, Blancanieves recibió una visita inesperada. Era la Reina Malvada, disfrazada de viejecita, quien había descubierto el paradero de la princesa. Le ofreció una manzana roja y brillante, pero esta fruta estaba envenenada.

Sin sospechar la maldad de la Reina Malvada, Blancanieves aceptó la manzana y dio un mordisco. Al instante, cayó en un sueño profundo y no pudo despertar. Cuando los enanitos regresaron a la casita y encontraron a Blancanieves dormida, se llenaron de tristeza y desesperación.

Pero los enanitos no se rindieron. Con lágrimas en los ojos, colocaron a Blancanieves en un ataúd de cristal y la cuidaron con amor y esperanza. Rezaban cada día para que un príncipe valiente la encontrara y la despertara con un beso de amor verdadero.

El príncipe llega a la vida de Blancanieves 

Y así sucedió. Un príncipe encantador había escuchado sobre la hermosa princesa que estaba atrapada en un sueño profundo y decidió buscarla. Siguiendo el rastro de los enanitos, llegó a la casita en el bosque donde encontró a Blancanieves dormida en su ataúd de cristal.

El príncipe quedó maravillado por la belleza de Blancanieves y sintió en su corazón que debía hacer algo para despertarla. Con un beso suave en los labios, el príncipe rompió el hechizo. La princesa despertó y se encontró frente a un príncipe apuesto y amoroso. Estaban destinados a estar juntos.

Al despertar, la princesa les agradeció a los enanitos por cuidarla y protegerla en su sueño. Juntos, regresaron al castillo del joven príncipe donde se casaron y vivieron felices para siempre. Sus pequeños amigos también vivieron felices y visitaban a Blancanieves y al príncipe en su nuevo reino, donde celebraban fiestas y compartían risas.

Blancanieves y el príncipe casándose en el reino

La Reina Malvada, al enterarse de que Blancanieves estaba viva y feliz, aprendió su lección y nunca volvió a causar problemas en el reino. La vida le enseñó que la belleza verdadera no está en la apariencia externa, sino en el corazón amable y valiente.

Y así, Blancanieves y los siete enanitos demostraron que el amor, la amistad y la valentía siempre triunfan sobre el mal. 

¿Qué enseñanza nos deja? 

Aprendimos que no debemos dejarnos llevar por la envidia y que siempre debemos tratar a los demás con amabilidad y respeto. Además, también sobre el valor de la amistad, representado en los siete enanitos que cuidaron a Blancanieves.  

Y colorín colorado, este cuento de Blancanieves y los siete enanitos ha terminado. Espero que hayas disfrutado de esta historia llena de amistad y valentía. ¡Recuerda siempre ser amable y creer en la magia del amor verdadero!

Preguntas frecuentes:

 

Leer cuentos infantiles en familia ofrece múltiples beneficios, como estimular la imaginación y la creatividad de los niños, mejorar sus habilidades lingüísticas y vocabulario, fortalecer el vínculo afectivo entre padres e hijos, promover el desarrollo emocional y social, y ayudarles a desarrollar el gusto por la lectura.

 

Para que el momento de leer cuentos en familia sea más divertido y participativo, puedes involucrar a los niños en la elección de las historias. Anímales a hacer preguntas y comentarios, utilizar diferentes voces y gestos para dar vida a los personajes y crear un espacio acogedor y cómodo para disfrutar juntos de la lectura.

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